Oferta de energía

El capítulo de energía del nuevo NASEM (ex NRC), específicamente en relación al cálculo de la oferta de energía de una dieta, tiene algunas diferencias con respecto a la edición anterior.

En relación a la concentración de Energía Digestible (ED), sigue estimándose a través de una ecuación sumativa de las fracciones del alimento y sus digestibilidades, aunque dicha estimación ha sido sujeta a varias modificaciones.

Para el caso de la fracción FDN, se ha agregado como opción el cálculo de su digestibilidad a partir del valor de digestibilidad in vitro a las 48 h ajustado mediante una ecuación. Sin embargo, también se puede seguir utilizando el valor de digestibilidad a partir de la ecuación de lignina que se utilizaba anteriormente.

Respecto a los ácidos grasos (AG), en base a nuevos datos de diferentes laboratorios, se ha decidido reducir el valor de digestibilidad anterior (0.92) a un nuevo valor de 0.73.

Los carbohidratos no fibrosos, se han separado ahora en almidón + fracción orgánica residual (ROM) con el fin de poder reducir el tamaño de la fracción no medida y así reducir el error que esta conlleva. Mediante esta separación de fracciones, se puede obtener un valor a partir de un análisis de rutina del contenido de almidón y se pueden hacer algunos ajustes de su digestibilidad en función del tipo de grano, tamaño de partícula, densidad en el caso de los copos, contenido de humedad, madurez de la planta en el caso del silaje de maíz.

Un gran cambio que propusieron para esta nueva edición, fue el descuento en la digestibilidad a partir de cambios de consumo. Por un lado, se cambió la vaca “base” sobre la cual se consideraba el consumo normal. Antes era una vaca seca y ahora es una vaca en lactancia consumiendo una dieta de 26% de almidón en una cantidad equivalente al 3.5% de su PV. Por otro lado, se consideró la disminución o aumento de la digestibilidad de almidón y FDN solamente, mientras que antes se consideraba la totalidad del alimento. Finalmente los ajustes que se hacen en este sentido son:

  • 1.1 unidades de aumento o disminución en la digestibilidad de la FDN por cada 1 unidad de disminución o aumento en el CMS respecto al 3.5% del PV. Por ejemplo, una vaca que consuma 4% de su PV, tendrá una disminución de la digestibilidad de la FDN de 0.55 puntos.
  • 0.59 unidades de aumento o disminución en la digestibilidad de la FDN por cada 1 unidad de disminución o aumento en el contenido de almidón respecto al 26%
  • 1 unidad de aumento o disminución en la digestibilidad del almidón por cada 1 unidad de disminución o aumento en el CMS respecto al 3.5% del PV

En términos de Energía Metabolizable (EM), ahora ésta se puede ajustar en función, no solamente de la ED, sino también de las pérdidas de energía por metano y por orina a partir de la composición de la dieta. Esto es, se corrigen las pérdidas por gases y orina a partir de contenido de FDN digestible, grasa y balance de aminoácidos, consumo de proteína digestible y producción de proteína en leche. Entonces estas pérdidas podrán ser de alrededor de 16% para dietas ricas en fibra y proteína y bajas en grasa o de cerca de 10% para dietas de bajo contenido de fibra y proteína y ricas en grasa.

Finalmente, se hizo un pequeño cambio en el coeficiente que representa la eficiencia de utilización de la EM, siendo ahora este un número 0.66.

En general, estos cambios en el cálculo de la ENl de las dietas condujo a un aumento de las mismas en relación a NRC 2001 en un promedio de 8%. Las mayores diferencias se dan en aquellos casos de altos consumos de dietas ricas en almidón, principalmente debido al gran cambio en el cálculo del descuento de digestibilidad.

Fuente: 40th Discover Conference – Energy supply, Bill Weiss.

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