Avances energéticos en vacas lecheras

Hace unos 30 años el Dr. Bill Weiss está contribuyendo a la ciencia en relación a los métodos de estimación de la energía de los alimentos disponibles para los animales y los cálculos de requerimientos de los mismos.

En el año 1992, junto a otros colegas, desarrolló ecuaciones para la estimación de la concentración de total de nutrientes digestibles (TND) de forrajes y concentrados. Luego propuso ajustes para mejorar la exactitud de los sistemas de Energía Neta de Lactancia (ENl) y TND. Estos aportes fueron plasmados en la 7ma versión del NRC en el año 2001.

En los últimos años, ha estado trabajando para la actualización del NRC. Una de las mejoras logradas en términos energéticos fue a nivel de la estimación de la Energía Digestible (ED) de los alimentos y las dietas. Para calcular la ED si bien se utilizaba una ecuación sumativa que considera el aporte energético de cada fracción del alimento, el Dr. Bill Weiss propuso la separación de la fracción carbohidratos no fibrosos (CNF) en almidón + materia orgánica residual (ROM), compuesta de azúcares, ácidos orgánicos, fibra soluble, glicerol, ceras y los errores analíticos. Esta separación permite disminuir el tamaño de la fracción cuya digestibilidad puede estar mal estimada, conduciendo a errores en la estimación de energía disponible. A su vez permite utilizar valores de almidón (que se mide en el laboratorio) y de su digestibilidad, respecto a la cual hay grandes bases de datos disponibles. Se propusieron cambios también a nivel de digestibilidad de fibra detergente neutro (FDN), y de ácidos grasos (AG), aunque en menor medida, para llegar al resultado de ED.
Para la estimación de Energía Metabolizable (EM), antes se utilizaba una ecuación que solamente era función de la ED. Pero, con las ecuaciones que se tienen actualmente, se pueden estimar las pérdidas energéticas por metano en base a FDN digestible y la grasa consumida y por orina, a partir del balance de aminoácidos, el consumo de Proteína Bruta digestible y la producción de proteína en leche. Entonces se mejora la precisión de la estimación de la EM. 
Finalmente, para llegar al valor de ENl, se debe restar el Incremento Calórico (IC) a la EM. Este depende de muchas variables, entre ellas el contenido de fibra, de grasa, de almidón, el exceso de proteína, las fuentes de glucosa, etc. Sin embargo, se sigue utilizando una constante para la estimación de ENl, con lo cual no se considera dicha variación.
En términos de requerimientos energéticos, también se han propuesto algunos cambios. Por ejemplo para el cálculo de la ENl de mantenimiento, se modifica la constante por un valor mayor (0.1 vs 0.8 Mcal/kg peso metabólico) en base a nuevos estudios. El requerimiento de energía para la producción de leche, se aumentó levemente la constante de conversión de EM a EN. Para calcular el gasto energético de la caminata se hicieron unos arreglos ya que los valores anteriores sobreestimaban este gasto. Por último, no hay cambios sobre los requerimientos de gestación permanecen básicamente iguales.

A partir de resultados de nuevos estudios, se han mejorado los estimadores energéticos de las dietas y de los requerimientos de los vacas, y la exactitud y precisión de los mismos es de suma importancia para una mejor formulación y evaluación de las raciones.

 
Fuente: Weiss, B. 2021. 4-State Dairy Nutrition Conference

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