Agua y ganado de carne

La antigua estimación de consumo de agua de Winchester y Morris (1956) en función del CMS y de la temperatura ambiente, probablemente sea adecuada para grupos de ganado, siempre que el CMS se calcule con precisión. Aunque es importante considerar el comportamiento y las necesidades máximas de agua diarias y no el promedio necesario durante un período prolongado al planificar sistemas de bebida. La demanda máxima de agua durante los meses de verano en el caso de ganado de corral de engorde pesado y casi terminado puede exceder los 80 L/d (NASEM, 2016). Además, este ganado en verano consume la mayor parte del agua diaria durante aproximadamente 16 h de 5 a 21 h. Esto significa que el sistema de bebida debe diseñarse para suministrar un mínimo de 83,3 L/min por cada 1000 cabezas. Las demandas máximas de agua de  animales de 270 kg en pastoreo pueden exceder los 48 L/d, y el tiempo disponible para que estos animales beban puede limitarse a un período más corto debido a la distancia que pueden necesitar recorrer para llegar a una fuente de agua y al comportamiento de pastoreo diurno. Por ello deben evitarse los factores que potencialmente limitan el consumo de agua como la disponibilidad limitada y la mala calidad de la misma.

El ganado puede tolerar, aunque frecuentemente con una reducción en el rendimiento, concentraciones de sólidos disueltos totales en agua de hasta 7 g/L siempre que las sales en cuestión no incluyan cantidades significativas de nitratos o sulfatos.

Los datos presentados en esta revisión, con respecto a las concentraciones máximas tolerables de nitratos y sulfatos en el agua de bebida del ganado de carne son variables. La tasa de dilución ruminal, el pasaje del rumen, la frecuencia de bebida y los factores que influyen en la ingesta de agua probablemente contribuyan a la variación en las concentraciones máximas tolerables de nitratos y sulfatos en el agua de bebida en los experimentos publicados. Debido a las posibles implicancias para la salud animal de la ingesta excesiva de nitratos y sulfatos por el ganado, se recomienda seguir las pautas actuales de la Agencia de Protección Ambiental de los EE. UU. y NASEM.

Todas las fuentes de agua deben ser muestreadas periódicamente y evaluadas para sólidos totales, nitratos y sulfatos. El hecho de mezclar agua de diversas fuentes para reducir los posibles problemas de calidad puede reducir el riesgo de pérdida de rendimiento y posibles problemas de salud como poliencefalomalacia. Tomar muestras de todos los subproductos y realizar pruebas de sulfatos y, si las condiciones lo justifican, tomar muestras de los forrajes sospechosos y realizar pruebas de nitratos. Es posible que los establecimientos forzados a utilizar agua marginal o de mala calidad simplemente no puedan utilizar subproductos de molienda de cereales con éxito. Asimismo, debe evitarse el uso simultáneo de varios subproductos de molienda de grano con alto contenido de S. Finalmente, evitar la adaptación simultánea del ganado al sulfato de agua, dietas de terminación y subproductos de destilería. En la experiencia de los autores, permitir que el ganado se adapte completamente al agua de calidad marginal antes de pasar a una dieta alta en concentrados que contenga subproductos de destilería reducirá la probabilidad de problemas de salud y rendimiento de los animales.

Fuente: Wagner et al., 2021

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